Hace algo más de una semana era una decisión final; desde hace un rato además ya es algo público: en un par de semanas dejaré mi trabajo en Tuenti para lanzarme a la búsqueda de nuevas aventuras -y nuevos problemas, dolores de cabeza asegurados, callejones sin salida… una fiesta!-.

No ha sido una decisión trivial. Aunque planificada desde antes incluso de instalarme en la capital -un año en Madrid; lo máximo dos… lo necesario para desconectar, recuperar tiempo y esperar a una oportunidad apetecible na terriña-, el último mes ha sido espectacular. Hubo días que podría señalar en el calendario donde aquello que cubría la península no era una borrasca, no; era mi ego descontrolado y masajeado por las ofertas -un puñado, no crean- que le estaban llegando. Sanísimo para la autoestima; una putada para el sentido común.

Al cerrar este capítulo profesional pondré también fin a mi estancia en Capital City, donde en primera persona he podido constatar algunas de sus bondades, pero sobre todo sus muchos inconvenientes, al menos para aquellos cuyo objetivo último es lo que comunmente se conoce como ‘vivir bien’. Me vuelvo a Coruñita para empezar una nueva aventura y probar otra faceta profesional que últimamente me estaba apeteciendo.

¡Pero no todo son alegrías! Si al dejar la Universidad me iba con el corazoncito hecho un grumo por dejar atrás a personitas con las que había compartido tantos y tan buenos años -y una vidorra, para qué mentir-, esta vez, sin haber transcurrido tiempo suficiente para que la cosa emocional cuaje como para llegar a hacer pupa, lo que me arruga el corazón es abandonar a un equipo de auténticas rockstars como pocos debe de haber en Europa, y que en menos de un año me han proporcionado de más plenitud profesional de la que nunca he tenido antes. Nada malo puedo decir de ellos; solo maldecir mi culo inquieto.

Me voy con la espinita clavada de no poder ser parte de los proyectos que hay en el horno para el 2010, ¡pero no se puede tener todo! Así que, como si esto fuera la tele y yo fuera una celebrity, desde aqui les deseo toda la suerte y éxito del mundo! :)