Nov
15
En el último par de años usuarios Linux categoria A++ a los que guardo el máximo respeto se han ido progresivamente uniendo a la gran familia Jobs. Unos como plataforma doméstica, otros, los menos, como plataforma de trabajo.
Mi hora llegó hace algo más de un mes con la adquisición de un MacBook Pro. Testimonios cercanos del último mes, la cantidad de power users Apple en Tuenti, y el descontento con el portatil que había adquirido hace nada, todos, se aliaron para darme el empujón definitivo a este mundo de anti-alias agresivos, bordes redondeados y juegos de dedos sin fin.
No soy nada dado al apostolado. Vive y deja vivir. Pero, oigan, es tantísima la felicidad que Apple ha traido a mi casa. Es tan desmesuradamente profunda la equivocación de quienes siguen anclados en un desktop Linux.
Sea como fuere, más allá de un desktop tan perfecto como el de OSX, mi habitat es un terminal y una distribución para auténticos hombres como es Debian. En OSX soy un novato, así que según haga descubrimientos -posiblemente todos triviales-, los compartiré en forma de posts. Tal vez sean útiles a nuevos miembros de la gran familia.
El primero hoy. No uso el iTunes. No me interesa. La única música que escucho es con el Spotify -¡que invento!-. Sin embargo, el Snow Leopard se empeña en abrir el fucking iTunes cada vez que uso las teclas multimedia para controlar el Spotify. Hasta donde he podido ver las soluciones simples pasan por eliminar el iTunes -que no me apetece- o reemplazar el ejecutable por un script que simplemente aborta la ejecución del binario real del iTunes en caso de ya estar corriendo otro programa susceptible de hacer uso de las teclas multimedia. Los detalles aquí. ¿Alguna solución menos intrusiva/sucia?
