May
3
Hoy cumpliría mi primer año trabajando en Tuenti -y cobraría el plus de productividad xD-, pero ni trabajo ya en Tuenti, ni tampoco vivo en Capital City. Vuelvo a vivir en Coruñita, alquilado, todavía sin carnet de conducir, engordando, con mi vieja ropa de siempre, metido en un proyecto pequeñín, y sin embargo, te quie^H^H^H^H^H^H^H encantado de la vida estoy. Hace dos años, fíjense, estaba, sen tempo non era, entre papers sobre P2P en pleno proceso de tomarme en serio y creerme una tesis, condición sine qua non para establecerme definitivamente en el way-of-life universitario. Hace tres, sin embargo, me dedicaba a vivir muy bien y a tontear en entrevistas con unos y otros para en algún momento dar la patada a la Universidad. Hace cuatro…
Hoy, una de esas fechas que sin buscarlo quedan impresas a fuego, pensaba en estas cosas de la vida. También pensaba en como el ratio de felicidad -y de pasta, aunque no estén relacionados en este caso- por hora trabajada ha crecido en el último año. Me ha dado también que pensar la notoria realización profesional actual, ya sea en un proyecto gigante o uno modesto. Y más, más que he pensado.
Aunque en circunstancias muy diferentes a las suyas, parafraseando a una de mis musas, desde aquí, brindo por que este año se convierta en otros dos y en varios más. Y animo a todos los que se sientan oprimidos por sus condiciones laborales a que no las acepten y amplien sus miras hacia otras metas profesionales. Vale la pena.
Feb
17
Hace algo más de una semana era una decisión final; desde hace un rato además ya es algo público: en un par de semanas dejaré mi trabajo en Tuenti para lanzarme a la búsqueda de nuevas aventuras -y nuevos problemas, dolores de cabeza asegurados, callejones sin salida… una fiesta!-.
No ha sido una decisión trivial. Aunque planificada desde antes incluso de instalarme en la capital -un año en Madrid; lo máximo dos… lo necesario para desconectar, recuperar tiempo y esperar a una oportunidad apetecible na terriña-, el último mes ha sido espectacular. Hubo días que podría señalar en el calendario donde aquello que cubría la península no era una borrasca, no; era mi ego descontrolado y masajeado por las ofertas -un puñado, no crean- que le estaban llegando. Sanísimo para la autoestima; una putada para el sentido común.
Al cerrar este capítulo profesional pondré también fin a mi estancia en Capital City, donde en primera persona he podido constatar algunas de sus bondades, pero sobre todo sus muchos inconvenientes, al menos para aquellos cuyo objetivo último es lo que comunmente se conoce como ‘vivir bien’. Me vuelvo a Coruñita para empezar una nueva aventura y probar otra faceta profesional que últimamente me estaba apeteciendo.
¡Pero no todo son alegrías! Si al dejar la Universidad me iba con el corazoncito hecho un grumo por dejar atrás a personitas con las que había compartido tantos y tan buenos años -y una vidorra, para qué mentir-, esta vez, sin haber transcurrido tiempo suficiente para que la cosa emocional cuaje como para llegar a hacer pupa, lo que me arruga el corazón es abandonar a un equipo de auténticas rockstars como pocos debe de haber en Europa, y que en menos de un año me han proporcionado de más plenitud profesional de la que nunca he tenido antes. Nada malo puedo decir de ellos; solo maldecir mi culo inquieto.
Me voy con la espinita clavada de no poder ser parte de los proyectos que hay en el horno para el 2010, ¡pero no se puede tener todo! Así que, como si esto fuera la tele y yo fuera una celebrity, desde aqui les deseo toda la suerte y éxito del mundo! :)
Oct
24
Corría el invierno de 2004 cuando desde el aburrimiento máximo de mi casa de Bristol se me ocurrió apuntarme a la moda de los blogs. Después de 1.808 días on-line, 681 posts y nada menos que 4.601 comentarios, desde uno mismo, hasta la propia Internet en que este site sobrevive, han cambiado una barbaridad.
Con tanto cambio, se me ha ocurrido que era buen momento para reinventar el panfleto. Los últimos casi cinco años de historias, anécdotas y tonterías seguirán donde siempre. El futuro empieza aquí, con una nueva hoja en blanco que el tiempo dirá lo que da de si.
