Después de tanto Murakami tenía ganas una distopía al estilo ‘Un mundo feliz’ o ‘1984′. Rebuscando y preguntando he acabado por leer ‘Fahrenheit 451′ -al parecer, una referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se quema-, de Ray Bradbury. La contraportada da una idea aceptable de lo que dentro de la novela se puede encontrar,

Fahrenheit 451 cuenta la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino la de provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en país de Montag hay que ser feliz a la fuerza…

Puede que sea porque tanto ‘Un mundo feliz’ como ‘1984′ las leí hace ya muchos años, pero ‘Fahrenheit 451′, aun gustándome, me ha dejado más indiferente que las anteriores. A ratos incluso ha sido algo pesada de leer/seguir, tal vez por la traducción, tal vez por el modo de escribir del Sr. Bradbury. Sea como fuere, quería una distopía y es lo que he tenido, encima, con secuela cinematográfica de François Truffaut -cine francés de 1966; habrá que buscar el momento para que no se indigeste-. Con todo es recomendable. Sobre todo el desenlace en el último tercio del libro. Bonito, bonito.

[El Capitán Beatty dirigiéndose a Montag] – Aquí o allí, es fatal que ocurra. ¿Clarisse McClellan? Tenemos ficha de toda su familia. Les hemos vigilado cuidadosamente. La herencia y el medio ambiente hogareño puede deshacer mucho de lo que se inculca en el colegio. Por eso hemos ido bajando, año tras año, la edad de ingresar en el parvulario, hasta que, ahora, casi arrancamos a los pequeños de la cuna. Tuvimos varias falsas alarmas con los McClellan, cuando vivían en Chicago. Nunca les encontramos un libro. El tío tiene un historial confuso, es antisocial. ¿La muchacha? Es una bomba de relojería. La familía había estado influyendo en su subsconsciente, estoy seguro, por lo que pude ver en su historial escolar. Ella no quería saber cómo se hacía algo sino por qué. Esto puede resultar embarazoso. Se pregunta el porqué de una serie de cosasy se termina sitiéndose muy desdichado. Lo mejor que podría pasarle a la pobre chica es morirse.

- [Montag] Sí, morirse.

Antes de que acabe el 2009 tocará otra novela por el estilo: ‘La guerra de las salamandras’ de Karel Čapek, ‘Nunca me abandones’ de Kazuo Ishiguro, ‘El talón de hierro’ de Jack London, ‘La máquina del tiempo’ de H. G. Wells, ‘Nosotros’ de Evgeny Zamiatin, ‘El señor de las moscas’ de William Golding… ¿Añado algo más a la lista de posibles?

Comentarios

6 comentarios de “Fahrenheit 451”

  1. Hummm que buena pinta…

  2. Decir que Truffaut es indigesto provoca que dude entre arrancarte las partes o simplemente machacártelas con dos piedras.

    Si tienes alguna preferencia por cualquiera de los dos métodos, házmelo saber, plis :P

  3. Hombre, hoy en día la trama de Fahrenheit 451 en plena era digital puede antojarse por lo menos anacrónica, pero quemar libros siempre ha sido un deporte del poder xD. De ese libro recuerdo que la parte de la “[re]conversión” de Guy Montag es con mucho la mejor, fue la que más me llamó la atención, el final ya es un poco desbardalle. Si no recuerdo mal, se publicó en pleno McCarthysmo y creo que por entregas en Playboy. Tampoco está mal xD.

    Visto que mi asesoramiento no acierta con sus gustos, me permito ofrecerle a un autor fuera de lista: Stanisław Lem. Cualquier novela de la serie Ijon Tichy, es totalmente delirante, o Ciberíada y sus secuelas, aunque recuerdo haber ido en el tren a Santiago leyendo Vacío Perfecto y me dio tal ataque de risa en la reseña donde Jueves se mosquea porque su señorito Robinson no le lava los gallumbos que dos simpáticas pasajeras me preguntaron si me pasaba algo (exactamente les preocupaba que me hiciera pis). En grado más negro tiene El Invencible (sí, es el autor de Solaris).

  4. Puffo, pues ya sabes donde vivo :)

    Le poinçonneur, contaba os minutos hasta tu comentario xD Aun tengo pendiente de ver alguna película de este señor que me has recomendado.

    Energúmeno, claro que está bien asesorado y me ha gustado, especialmente la parte del desbardalle :) Vengo de la FNAC de Callao, donde por cierto me he metido sin saberlo en el Día del Socio -por multidudes como esas amo taaanto a este pueblo…-, con ‘La guerra de las salamandras’ bajo el brazo. Para la próxima entrarán en consideración sus nuevas recomendaciones.

  5. Este me lo compre yo en NY… Cuando lo lea… no lo pondre en ningun sitio, porque ya no tengo blog, y de este post no me acordare xD

  6. París, creo yo que tienes/tenemos otra cosa que es un punto de encuentro/enlace, si cabe, aun más personal que los viejos blogs ;)

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